" - Entonces lo dejó todo. Soltó los libros que sujetaba, se deshizo de la pesada mochila y empezó a quitarse los zapatos. Vació los bolsillos y todo lo que pesaba, todo lo que le mantenía con los pies en el suelo. Entonces simplemente lo deseó y se elevó, me cogió de la mano y volamos muy lejos . . . - Que bonito, pero suena imposible.
- Eso es simple y llanamente porque es imposible. Pero nunca me infravalores . . . . "
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada