- ¿ De qué hablas Moje ?
- En un rincón profundo de mí mismo, de tu propio pensamiento, aún quedaba un sitio. Estaba cerca de la cafeteria, céntrico y donde se veían los atardeceres más bonitos de todo Madrid. Es ahí donde quería ir acompañado si se hubiera o hubiese cumplido su voluntad. Si las cosas hubieran o hubiesen salido como la lógica decía, y si un conjunto de sinsentidos no le hubiesen dejado solo. Pero aún quedaba ese sitio, esa esperanza, esa quimera. Quedaba. Ya no. Fin. "
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